“Hasta tres veces pedí para volver y nunca lo tuve”

Alejandro Martinuccio habló en Canterano Media sobre su retorno frustrado a Peñarol, el encontronazo con el Pato Sosa, su presente en el Móstoles y sus reflexiones a dos años de la tragedia de Chapecoense.

El delantero surgido en Nueva Chicago, vive a sus 30 años una nueva experiencia en el fútbol español, tras su paso en 2012 por el Villarreal,  esta vez en el Móstoles con el que milita en la tercera división: “No es fácil, es una división que podes encontrar dificultades y facilidades, en la vida hay que estar preparado para todo” comienza diciendo el argentino sobre como viven los futbolistas a este nivel.

“Acá hay gente que no puede vivir con el sueldo que tiene y tiene que trabajar, pasa todo el día trabajando y a la noche tiene que entrenar”. Sin embargo esto no es excusa para el desarrollo de un buen fútbol;  “Veo jugadores con mucha calidad, no se rifa la pelota, se sale jugando en todo momento. Hay canchas que lo permiten y otras no, pero esta división me sorprende que al ser tercera hay jugadores de mucha calidad, de buen manejo de pelota, que tranquilamente pueden estar jugando en un equipo primera. Eso me da mucha felicidad, querer entrenar, querer divertirme. Uno trata de amoldarse al club y seguir trabajando”.

El pasado 28 de Noviembre se conmemoraron dos años de la tragedia de Chapecoense que gracias a una lesión, el hoy punta del Móstoles no estuvo en aquel fatídico vuelo que se cobró la vida de 71 de las 77 personas que viajaban ese día.

Con respecto a estas fechas señala que; “Eso siempre va a estar presente, nunca se lo va a olvidar. Lógico que uno tiene que seguir, tengo hijos, familia, un presente, pero cuando viene la prensa y pregunta un día tras otro cuesta un poquito más”.

Sin embargo a pesar de estas épocas de muchos recuerdos, se ha permitido seguir adelante con su vida dándole el espacio necesario a lo que ocurrió, “Yo estoy bien, no es un tema que tenga que superar o no.  Es un tema que siempre va a estar presente, hay que recordar a mis compañeros y yo los recuerdo como un año inolvidable, siempre van a estar presentes en mí. Pero siempre digo que sí está la oportunidad de seguir viviendo se tiene que aprovechar y seguir mirando para adelante como lo deben estar haciendo la familia de los jugadores”.

Si hablamos de recuerdos un poco más felices, su etapa en Peñarol y la recordada campaña en Libertadores 2011 dejó una marca tanto para los hinchas como para él, “En Peñarol tengo muy buenos recuerdos, llegué muy joven, sin nombre y me fui con nombre. De los más grandes jugadores que había en ese momento me enseñaron y me ayudaron un montón, la hinchada, mis compañeros, siempre me voy a acordar del club y tengo muy buenos recuerdos”.

Fue tan significativo lo vivido ese año, que pese a su corta estadía, los hinchas se ilusionaban con su vuelta en cada periodo de pases, “Es un tema delicado ese, hasta tres veces pedí para volver y nunca lo tuve. Si no se dio es por algún motivo, yo con eso estoy tranquilo porque con el club hice las cosas bien. Después si alguien puede hablar mal de mí o no, no siento que me  perjudique porque yo sé lo que hice, sé lo que dejé por mis compañeros, como ellos dejaron, lo que dejé por el club, la verdad que con eso estoy tranquilo, puedo ir a ver al club con la frente bien alta”.

A pesar de sus 30 años y esas intenciones no correspondidas, el argentino no le cierra la puerta a su regreso, “Mi disponibilidad estuvo tres años seguidos y no vi lo mismo del otro lado. No le tengo rencor a nadie, sigo mi vida y uno nunca sabe que puede pasar el día de mañana”.

En aquel plantel del 2011 uno de los referentes era Luis Aguiar, hoy en Nacional, con quien tenía muy buena relación y mantiene su apoyo: “A Luis lo tuve como compañero y es excepcional, tiene una personalidad muy fuerte. En los partidos de Libertadores me he agarrado con él en la cancha y llegamos al vestuario y nos abrazamos porque es momento de fútbol y momento de que nos tenemos que ayudar unos con otros”.

Con respecto a la su paso por el tradicional rival explicó, “Lo conozco personalmente, es una buena persona, si él tomó esa decisión es por algún motivo, yo como compañero que tuve no lo voy a castigar por nada, él sabe lo que hace y conmigo cuenta para lo que sea”.

Otro de los compañeros con los que compartió plantel fue Marcelo “Pato” Sosa, con quien se recuerda una discusión en la práctica que terminó con golpes de puño incluidos, “Fue una etapa que yo era chico, pasaron muchos años. Yo tenía algunos encontronazos con los defensores de Nacional que me buscaban varias veces y hasta el Pato me decía, ‘cualquier cosa si te llegan a decir algo venime y decime a mí’. Terminó muy buena onda después”.

“Lógico que en un vestuario de fútbol pasan muchas cosas, uno tiene encontronazos con uno, se llevan bien con otro. Así como me pasó a mí, le ha pasado a otra gente, eso ya quedó en el pasado, como conté, terminó ayudándome a mí en algunos aspectos y la verdad que estoy agradecido”.

El pasado domingo 9 de diciembre se disputó la final de Copa Libertadores en el Santiago Bernabéu, escenario que genera pensamientos distintos entre los futboleros latinoamericanos, “De tantos errores que nosotros cometemos como argentinos, quedamos bien parados, terminamos jugando en el Bernabéu”.

Martinuccio tuvo la posibilidad de disputar esta instancia en 2011 como local, sin embargo le hubiese gustado estar en este momento, “Ojalá a nosotros nos hubiese tocado la misma oportunidad, igual no descarto haber jugado en el Centenario que fue un partido excepcional, la gente lo llenó, todo espectacular, pero estás en Madrid, una de las ciudades de primer mundo y van a estar muchos ojos en ese partido”.

Foto: EFE

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